¿Tú le crees?…Yo tampoco.
Sinkronia, por Raul Colin — By mojeda on Mayo 30, 2010 at 9:33 pmExisten sentimientos encontrados en mí, cuando alguien trata de engañarme: ira, sorpresa, incredulidad, frustración. Sí el ardid es evidentemente burdo, me siento ofendido por la manera en cómo mi interlocutor me percibe, seguramente me considera una persona muy tonta, capaz de creer todo.
Esta sensación la tuve cuando escuché al ahora ex Procurador de Justicia del Estado de México, cuando a través de una conferencia de prensa dio por cerrado el caso de la pequeña Paulette, donde después de tantos errores y desencuentros, concluyó que su muerte se debió a un desafortunado accidente. Sería ocioso repetir toda la serie de incongruencias, errores y desatinos cometidos en el transcurso de la investigación (sí es que así se le puede llamar a este enredo) mismos que son ampliamente conocidos por la opinión pública.
El error de la Procuraduría a cargo del Sr. Bazbaz, simplemente se limpió con su renuncia, dejando una estela de dudas y sobre todo a varias personas con un daño moral irreparable.
Este es sólo un ejemplo de lo que sucede en la procuración de justicia en México, de la terrible impunidad que nos aqueja y de la falta de garantías para los ciudadanos, que no sólo tenemos que enfrentar a un hampa creciente, sino también a autoridades torpes, ineficientes y además corruptas.
Mientras en nuestro país no se respete el estado de derecho y la ley esté a favor de quien más recursos tenga, poco podremos avanzar en productividad y en mejores condiciones de vida. La seguridad es un factor fundamental para el crecimiento económico de un país.
Ese mismo sentimiento de impotencia, recorre mi cuerpo, cuando escucho a un gran número de políticos, algunos en funciones y otros en plena campaña política, mintiendo abiertamente al hacer promesas que saben que no pueden cumplir.
Candidatos a diputados que no conocen sus funciones y que prometen pavimentar calles, aspirantes a alcaldías que no tienen la menor idea de lo que es el desarrollo económico, personas que piensan ser gobernadores y que terminan en la cárcel. Ese es nuestro triste panorama, esa es la realidad en la que vivimos.
La falta de confianza ciudadana es evidente, la calidad de vida de los mexicanos va en detrimento, no sólo en el aspecto económico, sino en el social y cultural, ya que la inseguridad ha hecho que cambiemos nuestros hábitos, y nuestra forma de vida. Bastará preguntarles a los habitantes de varios Estados del país, si pueden salir de sus casas con confianza.
Esta triste situación, es el resultado de varios años de políticos ineficientes, carentes de visión de futuro y de honradez, generando con sus acciones, que el estado, con todo su poder, no pueda con la “delincuencia organizada·” (¡evidentemente más y mejor organizada que nuestro gobierno!).
El que la delincuencia crezca, en la medida que la procuración de la justicia sea cada vez más ineficiente, es el resultado de gobiernos que no han cumplido su trabajo, de gobiernos vendidos, carentes de conciencia, a los que solamente les ha interesado su bienestar personal y el de su familia.
Muchos hombres han forjado grandes fortunas en su paso por la política, y siguen tan campantes, derrochando lo que robaron, encubiertos por la más descarada impunidad del sistema.
Así como yo no le creo al Sr. Bazbaz, tampoco le creo a los políticos que en campaña nos mienten, insultando nuestra inteligencia, con solucione simplistas y discursos gastados. Con promesas que no están en sus manos cumplir, y que sin embargo, hacen de manera generosa.
La política, instrumento de desarrollo y de bienestar, se ha corrompido para servir a unos cuantos. En este juego perverso, la procuración de justicia juega un papel muy importante, ya que en la mayoría de las veces, se usa para distraer la opinión pública, o simplemente castigar a los adversarios.
La mayoría de la gente celebra que se haya encarcelado a la hija del famoso cantante Alex Lora, si bien es cierto que infringió la ley y merece pagar por ello, algunos nos preguntamos: ¿por qué no han pisado la cárcel ninguno de los culpables del incendio en la guardería ABC de Sonora?, caso que ya cumplió un año, ¿en dónde están los agresores del futbolista Salvador Cabañas? que continúan prófugos, y los responsables del secuestro de Diego Fernández de Cevallos del cual tampoco sabemos nada. “Pan y circo para el pueblo” como decía mi abuelita.
Yo no le creo al ex procurador, ni a los políticos que quieren engañarnos. Ante ambos casos, siento una enorme frustración, porque ellos creen, que podrán continuar aprovechándose con la ingenuidad e ignorancia del pueblo.
¡Por eso estamos como estamos!
Tags: Opinion


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