¡Soy mezquino!

De Turismo y Políticas Públicas — By a.sosa on Augosto 24, 2010 at 8:08 am

Alonso Lujambio, titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), sentenció que sería “un desperdicio”, que podrían reclamar las próximas generaciones, si los mexicanos no festejan durante 2010 el Bicentenario de la Independencia.

 

Expresó su inquietud porque muchos mexicanos pregunten qué vamos a festejar ahora en el Bicentenario, “porque revela todo un estado de ánimo, a veces una mezquindad entre los mexicanos, pero la mayoría aplastante estamos convencidos que tenemos mucho que festejar… nuestro ser, nuestra cultura”

 

Debo admitir públicamente, qué yo no sé qué tenemos que festejar, me sumo a los miles de compatriotas a los que les preocupa la inseguridad que se vive en nuestro país, la incongruencia de los partidos políticos, la falta de resultados de diputados y senadores que no promueven las leyes que necesitamos para crecer en todos sentidos, la inestabilidad económica, el desempleo, y los más de cuarenta millones de pobres que ahora alberga México.  Como cierre a su discurso, enfatizó con un estilo muy folclórico, “el que quiera festejar, que festeje, el que no, pues no”, lo que nos hizo recordar el muy famoso “haiga sido como haiga sido” que nos espetó Felipe Calderón.

Luego entonces, de acuerdo a la visión (muy respetable, por cierto) del secretario, yo soy un mezquino, (insisto, al igual que miles de mexicanos que no sabemos qué vamos a festejar), habrá que preguntarse si antes de usar este adjetivo, acudió al diccionario, ya que en él, se define mezquino, como “falto de nobleza, ruin y moralmente despreciable”.

No sé si debemos festejar en este momento, que llevamos más de 28 mil ejecutados en relación a la guerra contra el narcotráfico, que la educación que se ofrece en el país, en las escuelas públicas, no es de calidad, que existen más de 8 millones de jóvenes que no trabajan ni estudian, que millones de mexicanos viven con déficit alimentario, que el desempleo va al alza, que de acuerdo a los parámetros internacionales estamos siendo cada vez menos competitivos, que la inversión extranjera directa en nuestro país se está reduciendo, y que estamos calificados a media tabla entre los países con más opacidad y corrupción.

Sr Lujambio ¿Qué va a festejar usted?  Que tiene un excelente sueldo, chofer, guardia, viáticos y bonos muy por arriba del promedio nacional, supongo. Quizá que se le menciona como posible candidato a la Presidencia de la República por el PAN, o tal vez, que usted pase lo que pase, tiene su futuro asegurado, gracias a su actual trabajo, que le ofrece un sueldo y prestaciones generosos, mismos que millones de mexicanos no verán en toda su vida.

De acuerdo a su desafortunada calificación, millones de mexicanos somos mezquinos, porque no pensamos como usted (quizá su asesor en discursos sea el  mismísimo obispo Sandoval Iñiguez, que por lo visto es tan intolerante como usted). Yo, prefiero serlo, antes que ser incongruente y unirme a unas fiestas que no siento y no considero propicias, dadas las circunstancias del país.

Compartiendo la comida de hoy, con mi esposa y mi hija, quien por cierto estudia Ciencias Políticas, comentábamos, que se festeja,  cuando hay motivos para hacerlo, incluso, hicimos este símil: ¿festejaría su cumpleaños con ánimo, una persona, que no tiene trabajo, se acaba de divorciar, le embargaron su casa, le robaron su coche y además está demandado?  ¡Por supuesto que no!  Festejar, como bien dice el secretario Lujambio, es un estado de ánimo, no una obligación.

En fin, seguiré el consejo de Felipe Calderón: Que festeje quien tenga ganas de hacerlo, quien sienta que vamos en el rumbo correcto, quien crea que somos una nación libre y democrática, quien perciba en lo más profundo de su ser que somos más competitivos, y mejores cada día. 

Millones de pesos se gastarán en estos festejos, bien podrían usarse para fines más productivos; ya que el país tiene pendientes muy importantes que resolver, muchos de ellos, que no se mueven, “por falta de presupuesto”.

¿Orgulloso de ser mexicano? , mejor promovamos que deberemos de sentirnos orgullosos, cuando dejemos de decir mentiras, de ser corruptos, cuando seamos mejores seres humanos, cuando generemos oportunidades como país, cuando no seamos discriminatorios, cuando respetemos la ley, cuando hagamos cosas positivas.

Prefiero ser mezquino (a los ojos del señor secretario) que un excelente mexicano, que se emborrachará el 16 de septiembre, que con un gran sombrero de charro, gritará a todo pulmón ¡viva México! aunque no pague impuestos, sea tranza y tenga como héroes a los jugadores de la selección de fútbol.

Secretario Lujambio, festeje…que usted, si tiene motivos de sobra para hacerlo.

Tags:

Deja tu comentario

Trackbacks

Deja un Trackback