Vinculan a líder taxista con “Los Sureños”

Caribe — By a.sosa on Septiembre 8, 2010 at 8:17 am

CANCUN, Q. Roo.- La vinculación y por decir lo menos, la subsidiaridad de la banda de pandilleros conocida como los “Sureños”, vinculada con el Grupo Criminal de los Zetas, y su relación con la directiva del Sindicato de Taxistas “Andrés Quintana Roo” quedó ayer de manifiesto con una fotografía grupal en donde se aprecia al líder de los chafiretes, Manuel Pérez Mendoza en compañía de César Mantera Zamudio, (a) “El Zamudio” y/o “El Cerrajero”.

Mientras el secretario general de los taxistas argumentó ayer que es víctima de un complot por parte de las otras concesionarias del transporte urbano de la ciudad y que los retratados con su persona pertenecen a otra banda, “Los Cardenales”, lo cierto es que está en primera fila “El Zamudio” por su apellido o “El “Cerrajero” por su apodo, como se le conocía en el bajo mundo del robo de autos a este sujeto.

Según reportes de inteligencia militar, “El Cerrajero” estaba bajo las órdenes de Mario Alberto Villanueva Vázquez, a quien le apodan “La Loba”, quien tiene el taxi 2660 y es el encargado de la distribución de droga en la zona hotelera por parte del cártel de los Zetas.

“La Loba” es hermano de Martín Villanueva Vázquez, alias “El Negro” o “El Zanate”, quien comandaba el autogobierno de la cárcel municipal y que ahora purga su condena en el penal de máxima seguridad de Tepic, Nayarit.

De ahí el vínculo de este grupo de pandilleros con los reos al interior del penal municipal donde fue atendido uno de los que atacaron el bar Castillo del Mar por el médico Armando García Suárez, quien dirigía la clínica “Santa Elena”, donde los Zetas recibían atención médica.

En Cancún, se roban entre seis y siete vehículos destinados al servicio de taxi a la semana, en promedio, entre Tsurus y Tsubame, de la Nissan.

“El Cerrajero”, miembro de la banda de “Los Sureños”, abastecía de autos robados a los miembros de esta organización delictiva y precisamente el día que fue capturado tripulaba un vehículo que tenía reporte de robo.

El médico que bajo amenazas de muerte atendió al pandillero, fue consignado por la Procuraduría General de Justicia del Estado con otras nueve personas presuntamente implicadas en la muerte del agente judicial José Tomás Sánchez May, así como a personal de la clínica “Santa Elena” donde fue atendido uno de los sicarios.

Todos fueron encarcelados por los delitos de secuestro, homicidio y lesiones, y serán puestos a disposición de las autoridades federales por la portación de armas de fuego que son de uso exclusivo del Ejército.

El médico Armando García Suárez, el anestesiólogo Andrés Valentín Torres Vázquez, el propietario de la clínica, José Vázquez Esponda, así como la administradora Rocío Adriana Vallina Ríos, fueron acusados de coparticipación en los delitos de homicidio y lesiones.

García Suárez enfrentó los mismos delitos, pero adicionalmente por asociación delictuosa.

Además de estar vinculados en el asesinato de Sánchez May, se les relacionó con las nueve personas que aparecieron muertas con huellas de tortura en cenotes de Cancún; con la ejecución del judicial Felipe Trinidad Cocom Puc, el 26 de abril en una gasolinera, así como numerosos secuestros y levantones.

El titular de la Procuraduría General de Justicia del Estado, Francisco Alor Quezada, reconoció que se trata de un grupo bien organizado, porque todos participaban en levantones y secuestros; se dividían tareas de vigilancia y alimentación de las víctimas, con relación con los secuestros en Playa del Carmen.

“Los Sureños” caen en inconsistencias
 
“Los Sureños” de victimarios ahora intentan ser víctimas, al declarar en el Juzgado Cuarto Penal que el día de los hechos fueron invitados por un sujeto de apellido Soler y en el interior del bar Castillo del Mar se encontraron con una banda rival y ellos les empezaron aventar bombas molotov. En cuanto a las quemaduras que sufrió Alan, dijo que uno de los artefactos le cayó encima.

“Alan”, “Aldri”, “Freco”, “Javi” y “Dende”, presuntos integrantes de la pandilla “Los Sureños”, al terminar de rendir su declaración preparatoria por el delito de ultrajes a la autoridad el medio día del pasado lunes, el Juzgado Cuarto Penal de nueva cuenta los volvió a requerir.

Esta vez para que rindieran su declaración preparatoria en relación a los delitos de homicidio calificado, lesiones calificadas, daños y homicidio en grado de tentativa, por el incendio que presuntamente provocaron en el bar “Castillo del Mar”, que se localiza sobre la avenida Leona Vicario, en la Región 229.

Los cinco coincidieron en señalar ante esta autoridad en no haber participado en el incendio al bar. Una de las coartadas de “Los Sureños” es tratar de engañar a las autoridades dando una versión que los convierte ahora de víctimas.

Los indiciados declararon que el 31 agosto fueron invitados a tomar por un sujeto al que conocen con el apellido de Soler, a quien tenían mucho tiempo de no ver.

Declararon ante el juzgado que ese día se encontraban en el bar cuando se toparon con integrantes de una pandilla rival. Estos sujetos los empezaron agredir y fueron ellos quienes aventaron las bombas molotov en el interior del bar.

Sobre las quemaduras que presentaban Alan Cortés Canto, a este le aventaron una de las bombas molotov y fue por ello que resultó con heridas en piernas y brazos.

Sin embargo, en estas declaraciones “Los Sureños” caen en algunas inconsistencias, mientras que unos señalan que iban llegando al bar cuando se toparon en la entrada con la banda rival, otros mencionan que estaban ya en el interior del local consumiendo al momento de reñir.

El abogado de oficio solicitó al juez la ampliación del término constitucional de los cinco presuntos pirómanos y homicidas, y será hasta el próximo fin de semana que el juez les dicte auto de formal prisión o libertad.

Declara director de la Cárcel, voluntariamente

Alberto Rojas García, director de la Cárcel Municipal, se presentó voluntariamente la mañana de ayer a las instalaciones de la Subprocuraduría de Justicia de la Zona Norte, para declarar y aclarar que existe el reporte que unas personas intentaron entrar al lugar, pero no lo hicieron.

Cerca de las 10 horas del pasado martes llegó el alcaide y el subdirector operativo a las oficinas de la dependencia estatal. Los funcionarios carcelarios se presentaron de manera voluntaria, toda vez que hasta ayer no habían recibido ningún citatorio por parte de las autoridades de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE).

Rojas García dijo a la prensa que el motivo de su llegada a las instalaciones judiciales fue para ponerse a disposición de esta autoridad y realizar la declaración correspondiente sobre la versión que se maneja que en el interior de la cárcel fue atendido el sujeto llamado Alan Cortés Canto, quien resultó con quemaduras después de participar en el incendio en el bar Castillos de Mar.

El director del recinto carcelario informó que en cuanto se empezó a manejar esa hipótesis, le instruyó a su subdirector operativo para que se abocara a investigar y preguntar sobre esta situación.

Le rindió un informe por escrito, en este le manifestó que era negativo, que “había habido una intentona, que algunas personas se habían acercado a la puerta para tratar de ingresar y hablar con una persona allá, pero que no se habían introducido”, dijo.

El funcionario señaló que esa es la versión que le da su subdirector operativo, que a la vez le da el personal que estaba de guardia ese día.

Señaló que uno de los motivos por el cual se encuentra en la Subprocuraduría es para solicitar que se investiguen estos hechos y se llegue a la verdad histórica de ellos. Y que se le responsabilice a quien tenga alguna relación con esta situación.

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